
MOVIMIENTO VITAL
by Mariana Montes Güemez
Desde adentro hacia afuera
Soy Mariana: mamá de dos almas —la que traje al mundo y la que la vida me regaló—, esposa, entrenadora personal especializada en mujeres y una mujer que estuvo conectada al movimiento desde siempre.
Todo comenzó en mi infancia. Desde muy pequeña practiqué diferentes deportes: tenis, vóley, patín, hockey, natación, cestoball, y durante muchos años me moví en bicicleta a todos lados. Así, el movimiento se volvió una parte fundamental de mi vida.
En la adultez me alejé un poco del deporte y comencé un nuevo camino a través del Yoga. Fueron años de introspección y cambio de hábitos que, con el tiempo, me abrieron infinidad de puertas: llegaron las formaciones en Yoga Integral, Acroyoga, Yoga para infancias, Yoga para embarazadas, Stretching y Pilates con fitball, entre otras. Esto me permitió dedicar mi vida laboral a estas disciplinas durante muchos años.

Con el paso del tiempo, volví a acercarme a lo deportivo desde un lugar diferente. Hace varios años practico running de manera planificada, consciente y con objetivos personales, y entreno la fuerza integrando todas las herramientas que fui incorporando a lo largo de mis años de formación y experiencia.
El movimiento siempre fue parte de mi identidad, pero fue la maternidad la que me enseñó a mirar mi cuerpo desde otro lugar: más consciente, más sensible, más compasivo, más humano y más amoroso. Siempre supe que moverme era mi cable a tierra, mi conexión conmigo, mi espacio seguro, mi lugar de calma y, muchas veces, mi terapia.
Después de transitar mis propios procesos físicos, mentales y emocionales en el embarazo y el postparto, entendí que el movimiento es una herramienta profunda para volver a sentirme yo misma. Un camino desde lo real, la autenticidad y la compasión con mi nuevo cuerpo y mi nueva identidad.
Comprendí que moverme, aunque sean diez minutos al día, cambia mi estado de ánimo, mi energía, mi vitalidad y mi manera de vincularme conmigo y con los demás. Hoy mi forma de entrenar integra todo ese recorrido: el movimiento como disfrute, el cuerpo como guía y el respeto por los tiempos y procesos de cada mujer.
Así nace y se crea Movimiento Vital: de mi experiencia personal y de la búsqueda por sentirme ser yo misma en una nueva identidad. De recuperar mi energía, volver a hacer aquello que sabía que me hacía bien, fortalecerme desde adentro, conectar con mi nueva versión y encontrar equilibrio en medio de la vida real y la maternidad.
Nace de ideas que comenzaron en mi embarazo y se hicieron más fuertes en mi postparto, mientras entreno, de un pulso interno que me pedía compartir este camino con el mundo. Desde una mirada alejada de etiquetas y exigencias, y profundamente cercana a lo humano.
Hoy elijo acompañar a mujeres en todas las etapas de su vida, de una forma integral, a reconectar con su cuerpo y con su energía vital a través de un método de entrenamiento consciente, posible y lleno de presencia.

Elijo lo simple. El cuerpo como guía.
Y la energía vital como fuerza que nos sostiene, transforma y vuelve a encender.